La lengua de signos es la lengua propia de las personas sordas y la que, de forma natural, permite el acceso a la comunicación, a los bienes de la cultura y de la sociedad de la que formamos parte. El uso de la lengua de signos española por parte de las personas oyentes facilitará la inclusión plena de las personas sordas en cualquier ámbito de la sociedad. Esta acción formativa permite a los/las jóvenes que en algún momento van a encontrarse con personas sordas, ya sea en un contexto profesional o de ocio y tiempo libre, comunicarse con cierta fluidez con ellas gracias a las destrezas y estrategias comunicativas aprendidas en el curso favoreciendo así la igualdad de oportunidades de las personas sordas.