La capacidad de contar historias, de contar nuestra historia, posee un poder transformador y nos pone en contacto con otras experiencias capaces de dar sentido a la vida. Una herramienta fundamental en la educación que nos permite la recreación y movimiento permanente del conocimiento, facilitando la transformación de nuestras propias ideas y el diálogo con las ideas de otros.

Analizar e interpretar los cuentos, es una vía social accesible para exponer problemas que por su complejidad requiere la utilización metafórica y analógica. La palabra escrita, la que primero fue oral y viva, tiene una importancia fundamental para dar sentido a las cosas, porque no intenta convencer, tan solo exponer, abrir caminos en los bosques inhóspitos.